Los inicios del Ballet antes del S.XVIII

 

 

Lejos de lo que muchos profesores y libros suelen decirnos, mi estudio personal atendiendo a mi infinita curiosidad por este tema a lo largo de los años, me lleva a la conclusión de que las raíces del ballet se remontan a la Italia del Renacimiento, con los primeros entremeses y las mascaradas.

Es comúnmente aceptado, que la italiana Catalina de Medici, pudo haber llevado el ballet hasta Francia al contraer matrimonio con Enrique II.

Llegando de su mano, “La defensa del paraíso” en 1572 o “El ballet de los Poloneses” en 1573. Pero no es hasta el año 1581, cuando se data como primer Ballet de Cour el llamado “The comic ballet of the queen” (El ballet cómico de la reina). Estos ballets que solo fueron representados solo una vez fueron las primeras formas de espectáculo que se generalizó en toda Europa, incluían versos hablados, canciones y un buen número de danzas, que ya eran familiares en las cortes italianas. Tanto La Defensa del Paraíso como El Ballet de los Poloneses tenían en si las características propias de lo que más adelante se conoció como Ballet de Cour.

catalinamedicis

 

En cualquier caso, el calzado de ballet como lo conocemos hoy en día, no se desarrolló hasta mucho más tarde. Los primeros ballets eran representados sobre todo por hombres, y los primeros zapatos tenían tacón alto con hebillas, un modelo inspirado en los que utilizaba el rey Luis XIV de Francia, “el rey sol”.

Fue él quién elevó el ballet a una categoría superior, introduciendo grandes obras que duraban días completos y en las que participaban multitud de personas, que en la mayoría de los casos, no tenían nociones dancísticas. Todo se desarrollaba en torno a una gran fiesta con alardes de suntuosidad, espectaculares decorados y vestuarios, grandes comidas e innumerables invitados.

Es por este motivo, que la mayoría destacan este momento como el inicio del ballet en el mundo, pero no debemos olvidar que fue mucho antes cuando empezó, con el Ballet de Cour.

En los primeros ballets, la única manera de distinguir a un hombre de una mujer, era si sus piernas se mostraban por debajo de sus trajes, pues en la mayoría de los casos, los hombres daban vida a personajes femeninos principales y lucían pelucas para ello.

Sin embargo, esto estaba a punto de cambiar, pues a mediados del siglo XVIII, una bailarina franco-belga llamada Marie Camargo, fue la primera en acortar sus faldas y quitarse los zapatos de tacón con el fin de demostrar mejor su técnica.

camargo

Muy joven se convirtió en primera bailarina debutando en la Ópera Garnier. Se caracterizaba por bailar dando pequeños saltos, que antes solo había podido ejecutar los hombres gracias a la ligereza de sus vestimentas. Con éste cambio de enfoque desde el pasatiempo cortesano hacia el desarrollo del arte técnico, se ven los inicios de las zapatillas de ballet. En este punto, las bailarinas comenzaron a usar suaves y sencillas zapatillas que le permitían moverse con más libertad que antes y articular mejor las partes del pie. El ballet clásico estaba naciendo.

 

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